¿Qué está cambiando en la nutrición animal?

Agricultura, ingredientes, ciencia y tecnología aplicadas a la nutrición animal

La nutrición animal siempre ha partido de una pregunta fundamental: ¿qué necesita el animal para crecer, producir y mantenerse saludable? La diferencia es que hoy tenemos más información, más ingredientes, más herramientas y más alternativas para responderla.

La nutrición de precisión, la caracterización de ingredientes, los avances en salud intestinal, los ingredientes funcionales y las herramientas de análisis de datos están ampliando la forma en que se diseñan y evalúan las dietas. Una revisión reciente identifica varias de estas áreas como parte de las nuevas fronteras de investigación en nutrición animal.¹

Pero que una herramienta, ingrediente o tecnología sea nueva no significa necesariamente que sea una mejor alternativa. Para quienes formulan y desarrollan alimentos para animales, la pregunta es más compleja: ¿Qué cambios tienen suficiente evidencia y sentido práctico para justificar incorporarlos?

Más precisión, pero también más variables

La nutrición de precisión busca ajustar mejor la alimentación a las características y necesidades de los animales, utilizando información más detallada sobre ingredientes, consumo, desempeño y condiciones de producción.

El desarrollo de sensores, modelos predictivos, inteligencia artificial y análisis de datos está ampliando las posibilidades en este campo. La investigación reciente muestra cómo estas herramientas pueden integrar información nutricional, biológica y productiva para avanzar hacia estrategias de alimentación más precisas.²

Sin embargo, más información no garantiza por sí misma mejores decisiones. La precisión depende de la calidad de los datos, de los modelos utilizados y de qué tan bien representan las condiciones reales en las que se formula y produce. También existe una consideración económica: la precisión tiene que generar suficiente valor para justificar los recursos necesarios para obtenerla.

En sistemas de alimentación de precisión para cerdos, se han reportado reducciones superiores al 8% en los costos de alimentación, junto con reducciones de 25% en el consumo de proteína y de cerca de 40% en la excreción de nitrógeno y fósforo. Estos resultados corresponden a sistemas específicos de producción porcina y no pueden extrapolarse automáticamente a otras especies o categorías.³

La distinción es importante: una mejora técnica no se convierte automáticamente en una mejora económica.

Nuevos ingredientes: evaluar valor, no solamente precio

La búsqueda de nuevas fuentes de ingredientes también está ampliando las opciones disponibles para la formulación.

En alimentos para mascotas, por ejemplo, existe investigación creciente sobre fuentes alternativas de proteína de origen vegetal, acuático, de insectos y de cultivo celular. Una revisión reciente señala que estas alternativas pueden ofrecer oportunidades nutricionales y funcionales, pero también presentan retos relacionados con composición, propiedades funcionales, digestibilidad, palatabilidad y desarrollo comercial.⁴

Para un formulador, conocer la composición de un ingrediente es solo el comienzo. También importan su digestibilidad, disponibilidad de nutrientes, variabilidad entre lotes, componentes antinutricionales, estabilidad, comportamiento durante el procesamiento y consistencia del suministro.

Esto cambia la manera de comparar alternativas. Un ingrediente con menor precio por kilogramo no necesariamente representa una dieta de menor costo si requiere compensaciones nutricionales, presenta mayor variabilidad o afecta el desempeño.

Por eso, una pregunta más útil puede ser: ¿Cuál es el costo de obtener el valor nutricional y productivo que necesitamos? El precio de compra es un dato. El valor que aporta el ingrediente dentro de una fórmula es una decisión.

Salud intestinal: del concepto al resultado

La salud intestinal es otro de los campos donde la nutrición está evolucionando rápidamente.

La investigación actual busca entender con mayor detalle las relaciones entre dieta, microbiota, metabolitos y función intestinal. En perros y gatos, por ejemplo, se ha estudiado cómo los componentes y formatos de la dieta pueden modificar la microbiota intestinal y cómo estos cambios se relacionan con diferentes indicadores de salud.⁵

También existe un interés creciente en estrategias para modular el microbioma mediante ingredientes funcionales, incluyendo prebióticos, probióticos y postbióticos. En el caso de los probióticos en alimentos para mascotas, una revisión de la literatura publicada entre 2014 y 2024 analiza no solo los beneficios potenciales, sino también aspectos como supervivencia durante el procesamiento, estabilidad y desarrollo comercial.⁶

Esto introduce una consideración importante para la formulación: un mecanismo biológico interesante no garantiza por sí mismo un beneficio comercialmente relevante.

La pregunta es qué efecto puede demostrarse, bajo qué condiciones y con qué consistencia.

Y nuevamente aparece el presupuesto. Si una estrategia funcional tiene un costo de inclusión adicional, su evaluación debería considerar no solamente si produce una respuesta, sino si la magnitud de esa respuesta justifica el costo de obtenerla.

La tecnología también tiene que demostrar su valor

Algo similar ocurre con la tecnología.

La inteligencia artificial, el machine learning, los sistemas de apoyo a la decisión y otras herramientas digitales pueden ayudar a analizar grandes cantidades de información y a optimizar determinadas decisiones nutricionales.²

Pero la pregunta para una empresa no debería ser solamente: ¿Podemos utilizar esta tecnología? También: ¿Qué problema resuelve? ¿Qué información necesita? ¿Qué inversión requiere? ¿Qué tan consistente es el beneficio? ¿Puede implementarse a escala comercial?

La adopción de estas herramientas también depende de la calidad de los datos, la validación de los modelos y la capacidad de trasladar los resultados a condiciones reales.² La tecnología puede mejorar una decisión. Pero no sustituye la necesidad de tomar una buena decisión.

La eficiencia tiene que verse desde el sistema completo

En formulación, el costo siempre forma parte de la conversación. Pero evaluar eficiencia únicamente a partir del precio de un ingrediente puede ser insuficiente. Una alternativa de menor precio puede tener implicaciones sobre digestibilidad, conversión, desperdicio, procesamiento o consistencia.

De la misma manera, una solución con un mayor costo de inclusión puede tener sentido si genera un beneficio suficientemente consistente Por eso, la pregunta no siempre es: ¿Cuál alternativa cuesta menos?

Puede ser:¿Cuál alternativa ofrece el mejor balance entre costo, desempeño, disponibilidad y riesgo para las condiciones en las que será utilizada? Ese análisis puede cambiar dependiendo de la especie, la etapa, el tipo de alimento, los objetivos de formulación y las condiciones de operación. Y aquí está uno de los cambios más importantes en la nutrición animal: las decisiones son cada vez menos aisladas.

Un ingrediente no se evalúa solamente por su composición. Una tecnología no se evalúa solamente por lo que puede hacer. Una estrategia funcional no se evalúa solamente por su mecanismo de acción. Todas tienen que funcionar dentro de un sistema.

Entonces, ¿qué vale la pena observar?

Quizá el cambio más importante no sea la aparición de un ingrediente o una tecnología específica. Es que tenemos más herramientas para tomar decisiones, pero también más variables que considerar.

Antes de incorporar una nueva solución, vale la pena preguntarse:

 

No todas las innovaciones necesitan incorporarse. Y una solución de mayor costo tampoco es necesariamente menos eficiente. La oportunidad está en identificar dónde una nueva herramienta, ingrediente o estrategia puede generar suficiente valor para justificar los recursos necesarios para utilizarla.

Innovar también significa saber dónde invertir

La nutrición animal está incorporando nuevas fuentes de ingredientes, herramientas de precisión, estrategias para salud intestinal y tecnologías que pueden cambiar la manera en que formulamos y evaluamos los alimentos.

Vale la pena observarlas. Pero observar una innovación no significa necesariamente adoptarla. Para quienes formulan y desarrollan alimentos para animales, innovar también implica entender cuándo una nueva posibilidad puede convertirse en una decisión técnicamente sólida y económicamente razonable.

Porque en nutrición animal, encontrar algo nuevo es solo el comienzo. La verdadera pregunta es cuándo vale la pena utilizarlo.


Referencias

¹ Nath, S. K. (2026). Next-generation nutritional frontiers in livestock: From postbiotics to precision epigenetics. npj Veterinary Sciences, 1, Article 12. https://doi.org/10.1038/s44433-026-00014-9

² Barrera-Suarez, M. A., Zhao, C. Y., Karnatovskaia, L. V., & Sung, J. (2026). Precision nutrition through diet-gut microbiome interactions: Emerging insights driven by artificial intelligence, microbiome health metrics, and mechanistic modeling. Gut Microbes Reports, 3(1), Article 2650247. https://doi.org/10.1080/29933935.2026.2650247

³ Pomar, C., & Remus, A. (2019). Precision pig feeding: A breakthrough toward sustainability. Animal Frontiers, 9(2), 52–59. https://doi.org/10.1093/af/vfz006

⁴ Klinmalai, P., Kamonpatana, P., Thongpech, A., Sodsai, J., Promhuad, K., Srisa, A., Laorenza, Y., Kovitvadhi, A., Areerat, S., Seubsai, A., Sablani, S. S., & Harnkarnsujarit, N. (2025). Comprehensive review of alternative proteins in pet food: Research publications, patents, and product trends in plant, aquatic, insect, and cell-based sources. Foods, 14(15), Article 2640. https://doi.org/10.3390/foods14152640

⁵ Yang, B., Zhong, S., Wang, J., & Yu, W. (2025). Dietary modulation of the gut microbiota in dogs and cats and its role in disease management. Microorganisms, 13(12), Article 2669. https://doi.org/10.3390/microorganisms13122669

⁶ Klinmalai, P., Kamonpatana, P., Sodsai, J., Srisa, A., Promhuad, K., Laorenza, Y., Kovitvadhi, A., Areerat, S., Seubsai, A., Nakphaichit, M., & Harnkarnsujarit, N. (2025). Probiotics in pet food: A decade of research, patents, and market trends. Foods, 14(19), Article 3307. https://doi.org/10.3390/foods14193307

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