El uso de insectos como fuente de proteína ha pasado de ser un tema experimental a una conversación cada vez más presente en la industria alimentaria y de nutrición animal. Su potencial se relaciona principalmente con la sostenibilidad, el valor nutricional y su versatilidad como ingrediente funcional.
Lo relevante para la industria de nutrición animal es que ya existe marco regulatorio, hay especies autorizadas y el ingrediente tiene ventajas técnicas concretas para nutrición animal.
El problema que resuelve
Ante el alza sostenida del precio de la harina y el aceite de pescado, la respuesta habitual ha sido incorporar más material vegetal en los piensos. Según Iberinsect, este sustituto tiene un coste técnico real: menor palatabilidad, presencia de factores antinutricionales y un perfil de aminoácidos y ácidos grasos menos adecuado para muchas especies.
La misma fuente apunta que la harina de insecto podría sustituir parcialmente tanto la harina de pescado como el contenido vegetal en las fórmulas actuales.
Por qué encaja en los procesos industriales existentes
Una de sus ventajas prácticas es que no obliga a rediseñar líneas de producción. Iberinsect señala que la harina se mezcla con otros ingredientes (granos molidos, soja) y se procesa en gránulos con los mismos equipos habituales. A diferencia del insecto seco o fresco, el formato harina es directamente compatible con los flujos de fabricación de piensos estándar.
Acuacultura: el segmento con mayor madurez regulatoria
Según Iberinsect, desde julio de 2017 la UE permite alimentar a los animales de acuacultura con proteína animal procesada de insectos. Son siete las especies autorizadas: mosca soldado negra, mosca doméstica, gusano de la harina, gusano de la harina menor, grillo doméstico, grillo de casa tropical y grillo de campo jamaicano.
Todas están clasificadas, según la misma fuente, como insectos de cultivo con un estatus equivalente al del ganado convencional, lo que les otorga un marco de trazabilidad y seguridad comparable al de otras materias primas de origen animal.
Mascotas: autorización vigente, sin barreras adicionales
En pet food, el acceso ya está abierto. Iberinsect indica que el gusano de la harina (Tenebrio molitor) está autorizado para la alimentación de mascotas, lo que permite su incorporación en formulaciones actuales sin necesidad de esperar nuevos desarrollos regulatorios.
El respaldo científico
Más allá de la regulación, existe evidencia académica sobre su valor como ingrediente. Un estudio de la Universidad Autónoma de Madrid, publicado en Food & Function y recogido por Revista Alimentaria, evaluó harinas de seis especies de insectos distintas y concluyó que presentan un importante valor nutricional junto con propiedades tecno-funcionales relevantes para la formulación, como capacidad de retención de aceite y emulsificación, que influyen directamente en la textura y estabilidad del producto final.
Lo que viene
La industria de producción de insectos para alimentación animal está en plena expansión. Iberinsect señala que muchas empresas se dedicarán durante la próxima década a la producción y procesamiento de insectos para animales de granja. La regulación para ganadería y aves sigue en desarrollo y es uno de los movimientos a seguir de cerca.
Fuentes
- Iberinsect (2020). Harina de insectos, la innovación alimentaria que cambiará la acuicultura mundial. iberinsect.com
- Aguilera, Y. et al. (2021). Harinas de insectos: evaluación de sus propiedades saludables. Revista Alimentaria nº 526 / Food & Function, UAM.

