Cuando un pellet presenta baja durabilidad, exceso de finos o variaciones entre lotes, es fácil buscar la causa en la peletizadora. Pero la calidad física del pellet empieza mucho antes.
Un meta análisis publicado en 2025, basado en 29 estudios y 280 observaciones experimentales, encontró que tanto factores de formulación como variables de manufactura contribuyen a explicar el Pellet Durability Index (PDI).¹
La pregunta, entonces, no es solamente qué sucede en la prensa, sino qué condiciones estamos llevando hasta ella.
La fórmula también importa
Las características de los ingredientes y su proporción dentro de la fórmula pueden cambiar el comportamiento de la mezcla durante la peletización.
Proteína, grasa, fibra y almidón, entre otros componentes, influyen en las propiedades físicas del alimento y en su capacidad para formar un pellet estable. El meta análisis de 2025 encontró, por ejemplo, que el contenido de proteína y lípidos estuvo entre las variables con mayor capacidad predictiva del PDI en las dietas estudiadas.¹
Esto es especialmente relevante cuando se incorporan materias primas con propiedades físicas diferentes.
Una fórmula nutricionalmente adecuada no necesariamente tendrá el mismo comportamiento durante el procesamiento.
Antes de la prensa: humedad, calor y acondicionamiento
El acondicionamiento prepara la mezcla para la compactación y es durante esta etapa que el calor y la humedad modifican las propiedades del alimento. La distribución del agua dentro de las partículas, el tamaño de partícula y el tiempo disponible para la hidratación influyen en cómo se comportará el material durante la peletización.²
Por eso, acondicionar no significa simplemente agregar más vapor.
Las condiciones deben ser compatibles con la fórmula y con el objetivo de producción. Cambios en humedad, temperatura o tiempo de residencia pueden modificar tanto la calidad física del pellet como las condiciones de operación de la línea.²
La calidad no es el único indicador
PDI y dureza son métricas importantes, pero no deberían evaluarse de manera aislada.
En una planta comercial también importan la capacidad de producción, el consumo de energía, la generación de finos y la consistencia del proceso.
La composición del alimento puede afectar sus propiedades termomecánicas y, con ello, variables como la capacidad de producción y el consumo energético durante la fabricación del pellet.³
En lugar de buscar simplemente “el pellet más duro”, el objetivo debería ser encontrar las condiciones que permitan alcanzar la calidad requerida de manera consistente y económicamente razonable.
¿Y los pellet binders?
Los pellet binders son una herramienta adicional cuando las características de la fórmula y las condiciones del proceso no son suficientes para alcanzar los objetivos de calidad física.
La evidencia disponible respalda esta función, pero también muestra por qué es importante definir qué problema se quiere resolver.
Un meta análisis que reunió 21 estudios y 130 observaciones encontró que la incorporación de pellet binders mejoró significativamente el PDI y la dureza del pellet en dietas para pollos de engorda. Sin embargo, no encontró efectos significativos sobre consumo de alimento, peso corporal o conversión alimenticia.⁴
En otras palabras: mejorar la calidad física del pellet no significa necesariamente mejorar el desempeño animal.
El beneficio debe evaluarse en función del objetivo específico de la operación.
Entonces, ¿dónde empieza un buen pellet?
No hay una sola variable responsable.
La calidad física resulta de la interacción entre formulación, materias primas, acondicionamiento y peletización, y debe evaluarse junto con productividad y costo.¹⁻³
Por eso, cuando aparece un problema de pellet quality, quizá valga la pena hacer una pregunta diferente: ¿Estamos tratando de corregir el problema en la peletizadora o estamos entendiendo qué está causando el problema?
Porque un pellet consistente no empieza cuando la mezcla entra a la prensa. Empieza mucho antes.
Referencias
¹ You, J., Hall, K., Civiero, J., Malpass, M. C., Tulpan, D., & Ellis, J. L. (2025). Evaluating variables affecting Pellet Durability Index (PDI) in pelleted corn-soy-based feeds for swine and poultry: A meta-analysis. Animal Feed Science and Technology, 330, 116566. https://doi.org/10.1016/j.anifeedsci.2025.116566
² Thomas, M., & van der Poel, A. F. B. (2020). Fundamental factors in feed manufacturing: Towards a unifying conditioning/pelleting framework. Animal Feed Science and Technology, 268, 114612. https://doi.org/10.1016/j.anifeedsci.2020.114612
³ Bastiaansen, T. M. M., Benders, R. T., Dijksman, J. A., Thomas, M., Hendriks, W. H., de Vries, S., & Bosch, G. (2023). Changes in thermomechanical properties of feed in relation to composition and their effect on pellet manufacturing. Animal Feed Science and Technology, 295, 115540. https://doi.org/10.1016/j.anifeedsci.2022.115540
⁴ Ridla, M., Adawiyah, D. R., Nahrowi, N., & Sukarman. (2025). Impact of pellet binder on feed quality, broiler performance, carcass yield, and organ development: A meta-analysis. Veterinary Integrative Sciences, 23(2), 1–17. https://doi.org/10.12982/VIS.2025.051
